20 May 2026

¿Buscas espiritualidad o solo un jefe celestial que te diga qué hacer?

S Santiago Sarmiento

Advertencia: Este texto no es apto para mentes que buscan dogmas o verdades absolutas. ¿Qué pasa cuando las instituciones que te prometen "amor al prójimo" activan el juicio implacable si decides pensar por ti mismo? ¿En qué momento la obediencia ciega nos empezó a alejar de nuestra propia felicidad?

No venimos a hablar de la existencia de Dios, venimos a desarmar el software de sumisión con el que nos educaron. Desde los errores del Derecho Canónico hasta la trampa de las pseudociencias.

Piénsalo bien. Si la humanidad hubiera sido perfectamente obediente, hoy seguiríamos bajo el feudalismo, las mujeres no podrían votar y la segregación racial sería legal. Prácticamente todos los derechos civiles de los que gozamos hoy nacieron de un acto de desobediencia.

Sin embargo, nuestro modelo educativo nos entrenó para lo contrario: para obedecer sin cuestionar porque casi que criminalizaron al que cuestiona. Pero debemos ser claros en que debemos buscar un balance, un orden; no se trata de plantear una anarquía. Entonces, es apenas natural e incluso necesario encontrar una guía moral, una brújula para regular lo que las leyes del Estado no hacen: la ética, la cortesía, el trato con el prójimo.

El problema es que en esa búsqueda legítima puedes encontrarte con guías maravillosos, ecuánimes e inteligentes... o caer en manos de charlatanes, manipuladores radicales y oportunistas que usan tu necesidad de orden para dominarte, controlarte y venderte una idea de bienestar a largo plazo que nunca llega mientras caminas bajo sus sombras.

El próximo domingo, otra historia más del viejito tierno; no olvides suscribirte, darle clic a la campanita y comentar todo lo que quieras… acá sí tienes que obedecer.

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